Económica
1 – 1,5 cm
Decoración, interiores y escaparates.
3,00 €/m²
No para pisar descalzo
Césped Artificial
El césped artificial para piscina drena rápido, no quema al pisarlo y aguanta el cloro y el sol de agosto.
Cada brizna está dibujada a su tamaño verdadero. La pregunta que decide es una sola: ¿alguien va a pisarlo descalzo?
1 – 1,5 cm
Decoración, interiores y escaparates.
3,00 €/m²
No para pisar descalzo
2 – 2,5 cm
Jardín, terraza y zonas de paso.
5,00 €/m²
Se puede pisar descalzo
3,5 – 4 cm
Jardín de alta gama y piscinas.
6,50 €/m²
Se puede pisar descalzo
Precios sin IVA · pedido mínimo 1.000 m² · transporte y aduana incluidos · cortamos a tu medida
1 producto
Esto es lo que hay que saber antes de elegir césped artificial para piscina. Alrededor de una piscina no se camina: se anda descalzo, mojado y con prisa. Ese detalle, aparentemente menor, descarta de entrada buena parte de las opciones de hierba artificial del mercado y explica por qué es la única zona de la casa donde recomendamos sin matices subir de gama.
La gama Premium, de 35–40 mm de fibra y 6,50 €/m² sin IVA, es la indicada para perímetro de piscina: muy suave, mullida. Y todo ello con alta amortiguación y mezcla de cuatro tonos. Además, se pisa descalzo de forma óptima, que es exactamente lo que ocurre en una piscina de junio a septiembre. La gama Estándar, de 20–25 mm y 5,00 €/m², también es apta para ir descalzo y es una alternativa razonable cuando hay que ajustar presupuesto en superficies grandes. El césped artificial para piscina Económica, de tacto duro y sin amortiguación, no está pensada para este uso.
El entorno de una piscina concentra el suelo mojado, los niños corriendo y las caídas. Una superficie mullida no convierte la zona en segura por sí sola. Pero amortigua el impacto mucho mejor que la piedra, el hormigón o el gres. Y, a diferencia del pavimento cerámico, la fibra no acumula ese calor que quema los pies a las cuatro de la tarde en agosto.
Un perímetro de piscina está permanentemente mojado. Salpicaduras, chorreo de bañadores, toallas empapadas y el vaciado de la depuradora hacen que el agua sea la condición normal, no la excepción. Dos consecuencias prácticas:
El agua clorada de las salpicaduras y la de los sistemas de cloración salina llegan constantemente al perímetro. Por ejemplo, la medida de mantenimiento es simple y eficaz: enjuagar con manguera de vez en cuando, especialmente al cerrar la temporada. Por ejemplo, un baldeo con agua limpia arrastra los residuos que quedan tras la evaporación y evita que se acumulen sobre la fibra.
La exposición solar es el otro factor. Por ejemplo, una zona de piscina no tiene sombra por definición, y cualquier superficie exterior sufre el sol de un verano español. Además, se mitiga con sombra puntual —pérgola, velas, arbolado o palmeras artificiales en las esquinas de estar— y con el propio riego ambiental de la zona, que en piscinas mantiene el césped artificial para piscina bastante más templado que un pavimento seco.
El acabado de una piscina se juzga en los tres metros que la rodean. Algunas decisiones que separan un proyecto resuelto de uno improvisado:
La piedra de borde de la piscina es un elemento de proyecto. El césped artificial para piscina debe morir contra ella con una línea limpia y un remate continuo, no montar por encima ni dejar hueco. Una junta bien resuelta es lo primero que se mira.
Combinar tarima de madera en la zona de tumbonas, piedra en el paso principal y grama artificial en las zonas de estar da profundidad al conjunto y resuelve el tránsito intenso donde más se marca. El verde continuo de pared a pared tiende a leerse como moqueta.
Todos los paños deben ir peinados en el mismo sentido. Alrededor de una piscina, donde se mira desde todos los ángulos y con luz rasante, un paño invertido canta de inmediato. De hecho, es un error de instalación irreparable sin levantar el césped artificial para piscina.
Un fondo de seto artificial o de jardín vertical artificial en el muro que cierra la parcela aporta privacidad y rompe la horizontalidad, sin sumar riego ni poda en una zona donde caer hojas al agua es un incordio diario.
Servimos en rollo con corte a medida, con transporte y despacho de aduana incluidos y pedido mínimo de 1.000 m². Además, para la instalación necesitará cinta de unión geotextil en las juntas, clavos de anclaje en U, perfil de remate para los bordes y cepillo de mantenimiento, todo disponible en accesorios de instalación. Si además está resolviendo el resto de la parcela, en jardín y terraza explicamos cómo repartir gamas según el uso de cada zona.
Sí, es una de sus aplicaciones más frecuentes. La clave está en dos cosas: que el agua evacúe correctamente por debajo hacia el drenaje perimetral y que el encuentro con la coronación de la piscina se remate con perfil y quede bien anclado. La razón: es la zona que más agua recibe y dondel césped artificial para piscina tiende a levantarse si el remate es deficiente.
Las salpicaduras habituales de una piscina no plantean un problema en el uso normal. La recomendación práctica es enjuagar el perímetro con agua limpia de forma periódica, sobre todo al final de la temporada. Sirve para arrastrar los residuos que quedan tras la evaporación en lugar de dejar que se acumulen sobre la fibra.
La gama Premium de 35–40 mm, porque es la de mayor amortiguación y la más cómoda al pisar descalzo, que es como se usa el 100% del tiempo esta zona. La gama Estándar de 20–25 mm también es apta para pies descalzos y funciona bien cuando hay que ajustar el presupuesto en superficies amplias.
La fibra ofrece agarre bastante mejor que un pavimento cerámico pulido con agua encima, que es la comparación relevante en una piscina. Aun así, ninguna superficie mojada es antideslizante por completo. Además, en zonas de piscina conviene mantener el criterio de siempre: no correr y evitar acumulaciones de agua por drenaje deficiente.