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Esta rama de laurel artificial tiene hoja ancha verde oscuro con brillo natural.
Para qué se usa una rama de laurel artificial
El laurel es la rama de relleno por excelencia. Hoja ancha, un solo verde y sin flor: no compite con nada de lo que tenga alrededor, así que se puede meter en cualquier composición sin pensar en la combinación de color. Además, en jardinera hace volumen, en centro de mesa da estructura y en un muro vegetal tapa el hueco que queda al recortar un panel contra una esquina.
El brillo, que aquí sí importa
La hoja de laurel real es coriácea y refleja la luz. Una imitación mate se reconoce al instante porque le falta ese brillo. El acabado satinado de esta rama es lo que la hace pasar por real a corta distancia.
Dónde queda mejor
- Relleno de jardinera alta de exterior, mezclada con algo de caída.
- Remate de esquinas y encuentros en un muro de paneles.
- Mesa de restaurante y barra, donde no puede haber tierra ni agua.
Cero mantenimiento, con un matiz
La hoja ancha acumula polvo más que una hoja fina. En la práctica, un paño húmedo cada pocos meses y vuelve al brillo del primer día.
Otras ramas
Si buscas contraste de color, la rama de dracena artificial es bicolor; si buscas flor, la rama de escabiosa artificial. En la práctica, toda la línea en decoración vegetal artificial.
Cuántas unidades de la rama de laurel artificial hacen falta
Depende de si es relleno o protagonista. Además, para una jardinera de 80 cm cuentan entre seis y ocho ramas si el laurel va a ser la masa principal, y tres o cuatro si solo hace de fondo para otra pieza más vistosa. A esto se suma que en un centro de mesa, dos bastan.
La regla que usamos al montar: llena primero con laurel hasta que no se vea la base, y solo entonces añade lo que quieras que se mire. A esto se suma que al revés se gasta el doble en piezas caras que acaban tapadas.
Se puede recortar
El tallo se corta con tijera de podar a la altura que necesites. Corta siempre por debajo de un nacimiento de hoja: si dejas un tocón desnudo se ve el plástico del tallo.
Interior y exterior cubierto
Sin flor que destiña, el laurel aguanta bien en porche y terraza techada. A pleno sol permanente, como todo el follaje artificial, el verde pierde intensidad con los años.




